Diálogo con don Fernando Colombo, Delegado Nacional CISI para la Animación Misionera y Vicepresidente del VIS.
¿Durante estos últimos años ha crecido mucho el Voluntariado Internacional?
El crecimiento no es tan grande en todos los organismos y en todas las naciones, no es un boom, si bien existen muchos más respecto al pasado. Es un crecimiento en número y calidad, y en otros aspectos. En primer lugar, una mayor movilidad, es decir el Voluntariado tiene necesidad de medios de transporte; cuando no existían los aviones, había también pocos voluntarios. En segundo lugar, mayor conocimiento: hoy sabemos muchas cosas más de lo que imaginábamos antes, pues han aumentado las fuentes para enriquecer este conocimiento. Tercero un mayor espacio del compromiso social proporcionado al laico...
Ser Voluntario, ¿a qué tipo de opción corresponde?
Debe ser una opción de vida. No basta con que uno esté por ahí un mes para hablar de voluntariado. El técnico que va a montar una turbina o el joven que quiere darse cuenta de cómo viven los países pobres, es bueno que lo hagan, pero yo lo llamo una experiencia formativa de un mes. Voluntario es aquel que hace una opción de vida y que lo implica, al menos, durante dos años. Este tiempo significa dejar el puesto de trabajo, tener o no tener familia, llevarla a allá, volver dos o tres años después "envejecido", y por tanto con dificultades para formar una familia, si es que no la tenía, dificultad de encontrar trabajo,... Se trata de una vocación porque es una opción que implica un coste notable.
¿Cómo se inserta esta vocación seglar en la misión salesiana?
El seglar tiene necesidad de ser respetado en su laicidad, que no es una laicidad en alternativa a la eclesialidad, sino que es pedir que no se instrumentalice su vocación. Es un papel de subsidiaridad, entendida en este sentido: "yo soy un seglar que hace propio el sistema pedagógico de Don Bosco, el Sistema Preventivo, estando con los muchachos. Por tanto no hay que pedirme que haga de catequista, que dé religión, la das tú que eres sacerdote. Yo te estimo muchísimo pero no mezclemos las cosas, déjame que yo haga mi aportación específica". ¡El seglar es celoso de su condición!
¡Explícate mejor!
Respecto a las preguntas que me haces no aceptó el término Voluntariado Misionero. Si en el mundo salesiano se quiere usar esta terminología, usadla, pero para la sociedad y la sensibilidad italiana es terminología equivocada, hasta los Obispos, hasta la FOCSIV (la federación que agrupa a los organismos católicos) cuando manda a los Voluntarios habla de Voluntariado Internacional laico. Obviamente tienen una motivación cristiana, una inspiración cristiana, un comportamiento cristiano, pero son Voluntarios Internacionales y esto es ya su vocación. Cuando el Obispo de su Diócesis toma a un lector, acólito o catequista, y lo manda a otro Obispo de cualquier otra misión, diciendo que manda uno que viene para hacer pastoral, lo llaman voluntario misionero o misionero laico. Personalmente, la palabra voluntario no la uno a misionero. Ciertamente, en las actividades que desarrollan está la misión. Pido, pues, a todos los voluntarios que acepten el proyecto educativo pastoral de los salesianos en su globalidad, donde está todo el hombre, todo el camino que debe recorrer, y hacia el cual, cada uno según sus capacidades, da su aportación según un principio de subsidiaridad.
¿Los Voluntarios Internacionales podrían también ser no creyentes?
En nuestro caso no, pues no puedes aceptar del todo un proyecto educativo pastoral salesiano si no has hecho tu opción personal de una vida sacramental. No estamos hablando solamente de una dimensión religiosa, hablamos precisamente de ser cristianos. La religiosidad es importantísima pero hay un añadido que es la "cristiana" que caracteriza de manera total a nuestros voluntarios.
Resumiendo, hemos dicho: movilidad, conocimiento, espacio del compromiso eclesial proporcionado que quiere decir: profesionalidad, laicidad no ideológica y subsidiaridad. ¿Existe alguna otra cosa que haya provocado el crecimiento del Voluntariado Internacional?
Añadiría que la facilidad de comunicación y de conexión. Hoy levantas el teléfono y hablas con todas las misiones. ¿Tienes en casa a tu madre? No es ningún problema porque le llamas al teléfono, con el correo electrónico le cuentas todo lo que te ha sucedido y ella te corresponde mañana. Para algunos de ellos el despegue, el heroísmo de la partida ya no existe. En 12 horas se llega en avión a cualquier parte de áfrica, en 20 horas a cualquier país asiático, y lo mismo desde el punto de vista de la salud física; éstos son elementos importantísimos que han cambiado la capacidad de decisión de los jóvenes.
En una palabra, ha cambiado la situación...
Yo creo que ha cambiado el concepto de misión, al menos en la conciencia de los jóvenes que yo sigo, y te doy algunos datos a partir de una carta mía: El momento de los años 50-70 fue una época heroica, muy instintiva, con pocos y solitarios voluntarios. Gente también muy valiente que no tenía a sus espaldas ningún organismo. Decidían ir a ayudar a las misiones con mucha valentía. Desde 1965 a 1988 es la época ideológica: los voluntarios parten siguiendo alguna ideología, los comunistas van a las áreas rojas, mientras que los cristianos van a las blancas. Es la época de la Teología de la Liberación, del Che Guevara, y de esas figuras, donde prevalece la ideologización, y los organismos se estructuran en base a la ideología. La palabra de moda era el desarrollo proletario. Desde 1988 al 2000 se pasa a un período sociológico y también de crisis con la caída de los bloques y de las ideologías, y se refugia en el aspecto sociológico: los pobres, se convierte en la palabra más común. La pobreza aumenta y continúa aumentando. La opción ha sido estar con, caminar con, compartir con los pobres del mundo. Hemos pasado, por tanto, a posiciones de tipo educativo más que de tipo guerrillero, y la palabra clave también para nosotros es "desarrollo humano". Ahora estamos en la fase "proyectual" del Voluntariado: se ha comprendido que no se puede trabajar solos, que se tiene necesidad de una red de las asociaciones, y que hay que compartir una proyectualidad.
Por tanto del heroico y solitario Voluntario de la posguerra hemos llegado al Voluntario en red... El Voluntario es consciente que está unido a un grupo que lo manda, es consciente de que debe educar también a aquellos que lo han mandado haciendo de puente cultural entre la situación que encuentra y la que él ha dejado. La palabra clave es implementación de los derechos humanos, que no es el desarrollo humano como teoría, sino los derechos humanos que son la vida de la gente. ésta es la idea fundamental de los organismos más activos y que tienen más voluntad, y, así entendido, cambia el sentido de sociedad civil y misión. El Voluntario parte consciente de que va a crear desarrollo humano siendo consciente de los derechos humanos para que la gente con la que se va a encontrar tome conciencia, le exija, y construya una sociedad civil.
¿Y cómo han cambiado los jóvenes respecto al pasado?
¡Mucho!. Pero querría subrayar un elemento: la motivación. ésta está autocentrada, y no hay que escandalizarse. Los jóvenes Voluntarios Internacionales piensan en sí mismos. Dicen: Quiero un compromiso serio para mí. Durante los años sesenta se pensaba en los pobres, hoy antes que pensar en el pobre pienso en mí que tengo necesidad - en esta sociedad que no me da valores, que no me da plenitud - de realizarme a mí mismo. Quiero una calidad distinta para mí y pienso que yendo a vivir a los países pobres la realizo actuando más coherentemente con mi fe en una opción de vida más sencilla, menos estructurada comercialmente y menos consumista, pero que huye de una proclamación directa de la fe como creyente prácticamente sin ser un testigo explícito. Es decir no se muestra explícitamente un creyente. Probablemente es el rechazo de la ideologización de años pasados. Sigue estando orgulloso de su identidad cristiana y no se avergüenza de ella pero tiene miedo de importarla, tiene miedo de hacer algo que sea violento a los demás. Tiene una visión de Iglesia que parte desde abajo, no rechaza la jerarquía, pero está convencido de que la pertenencia a la Iglesia es más el trabajo de la base que la pertenencia al Obispo. Tiene un débil sentido de pertenencia a la Iglesia. El camino interior es más importante que el camino sacramental, por lo que hay gente que hace camino interior de oración y de seriedad pero no va a Misa, no se confiesa.
La animación misionera italiana ha hecho muchísimo hasta ahora, ¿hay otras metas para el futuro?
¡Ante todo apuntamos a formar una mentalidad! El objetivo principal es la formación de los Salesianos y de los seglares. Somos la Congregación misionera más difundida y con el mayor número de hermanos comprometidos en la misión ad gentes. ¡No hay ninguna otra organización que tenga tantos! Al mismo tiempo estamos convencidos de que los Salesianos no son conscientes de ello, incluso diría que ni los que están en las misiones. Falta conexión de información, de estima, de participación que haga comprender más allá de la propia situación, el trabajo de la Congregación en el sector misionero. "Yo creo que el aspecto misionero es una componente esencial del carisma salesiano" decía don Vecchi en sus dos cartas, una sobre los pobres y la otra sobre la misión, que son verdaderamente espléndidas todavía hoy. En concreto, esto quiere decir ayudar a las Inspectorías italianas a superar una cierta visión restringida de misión, entendida como aquella relación que ellos han logrado establecer, de manera extraordinaria, generosa, con una, dos o tres misiones, pero que es como si se ignora que la Congregación es misionera. Por lo cual sucede que una Inspectoría que, para su fortuna, tiene Voluntarios que están creciendo y a los cuales debería prestar atención, si este Voluntario se ha ligado, por algún motivo histórico, a una zona donde esta Inspectoría no tiene influencia directa, no lo considera como su Voluntario porque no va a sus misiones, aunque esas formen parte de la Congregación. Un segundo aspecto que estamos persiguiendo es estar al servicio de la vocación de cada joven. Para nosotros ésta es animación misionera, la educación es un instrumento, no se puede abandonar a nuestros alumnos en el momento en el que deben hacer opciones determinantes para su vida. Ofrecemos, por tanto, un camino formativo inspectorial de educación a la mundialidad, ya existente en todas las inspectorías, que debe ser apoyado, y nutrido, tanto con recursos humanos como económicos. Creemos que el camino realizado con la "escuela de la mundialidad", y las experiencias de verano, ayudan verdaderamente a los jóvenes en sus opciones definitivas. Además nos proponemos ayudarles a madurar en su opción vocacional en el voluntariado social, en la vida consagrada o en actividades cooperativas de tipo alternativo (cooperativismo, comercio equitativo social, banco ético, balanza de justicia), es decir aquellas formas sociales que se presentan alternativamente a una sociedad de consumo.